martes, 19 de mayo de 2009

Tal día como hoy


No es por hacer un "cumplido" si digo que mi blog camina gracias a Alicia http://sinkuenta.blogspot.com/. Pero " De bien nacido es ser agradecido".Por eso he de decir que inicié unos primeros pasos algo tambaleantes e inseguros en este medio que,se me hacía demasiado abierto al exterior.Pero allí estuvo Alicia, que me dió unas primeras instrucciones para iniciarme. Me lanzó a la piscina y yo no tuve más remedio que nadar, nadar y nadar... En cualquier momento sé que sigue ahí para ayudarme a resolver problemillas que estos medios se encargan de traerte cuando menos lo esperas.Por eso celebro este primer año a sabiendas de que fue ella la que me metió el gusanillo.
So, thank you very much for so good idea.








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lunes, 18 de mayo de 2009

Una lectora




Mi hermana siempre fue muy buena lectora. Mucho más que yo, a la que le interesaban más lo juegos de actividad libre que quedarse parada o sentada con un libro entre las manos. Mi hermana tenía la costumbre de regalarme una peseta por ir a cambiarle novelas de amor al estanco de D. Antonio en el barrio. El estanco, además de tener de todo lo necesario para surtir las necesidades algo precarias de la época; servía a su vez de "biblioteca de barrio". Se cambiaban novelas y colorines que pasaban de mano en mano durante mucho tiempo y que, por su uso indefinido, iban cogiendo un cierto color amarillento y sus hojas terminaban demigajándose casi entre las manos. Tanto las novelas como los colorines, además de manoseadas, tenían algunas hojas salidas de sus cosidos primigenios y éstas se podían cambiar por media peseta. Valían más baratas.
A mi hermana le gustaban las novelas nuevas, de personajes modernos que capturaban a las jóvenes de la época con sus entresijos y sus historias de amores y de romances.
Y yo era la encargada de hacerle el intercambio, siempre y cuando se me remunerara con una peseta. Una peseta para la novela y una peseta para mi. No era mal negocio. Yo no entendía de amores ni de historias románticas, más bien me columpiaba felizmente en la rama de una higuera que, en más de una ocasión, me servía de cobijo; cuando no empezaba un interminable correteo por los alrededores hasta que alguien me mandaba a parar.
Yo buscaba para ella las portadas más antiguas, con un juego de colores distinto a los que estaban diseñados en la mayoría. Era la estética del diseño y el efecto de colores lo que me atraía en aquella empresa. Y en más de una ocasión se identificaban, paralelamente las novelas más viejas y más manoseadas del estanco, con el diseño más estético u original y que a mi me capturaba. Así y sin saberlo le llevaba a mi hermana novelas pasadas de moda, con historias y romances que nada le valían a ella que era una avanzada para la época. Y que más que sacarle jugo y provecho, lo único que conseguía era quedarse con una novela sin interés, desfasada y con tres palmos de narices. Y lo que es peor, ¡haber perdido una peseta! Algún que otro "castañetazo" recibí después de haber realizado mi frustrada y entorpecida empresa de trueque.
Mi interés por la lectura me llegó más tardíamente, pero bien afianzada. Sin embargo, fue mi hermana precisamente quién me dio a conocer a Benedetti. Fue ella la que me enseñó la poesía de este grande entre los grandes de las letras hispanoamericanas.Y leyendo a este hombre me quedé prendada de lo simple y lo grande a la vez. De todo lo que se puede decir con el alma y con el corazón. Fue un hombre que escribió lo que quiso y quiso escribir lo que amaba; o sea, escribió a la vida, a las cosas sencillas y por encima de todo al amor.
Recibí la noticia anoche, a través de Internet. Universal y gran delator éste que nos mantiene informados y comunicados a los que, por suerte, tenemos acceso a él; tanto para bien como para mal. Me entristecí porque, aunque uno debe aceptar la muerte como un proceso de vida, sé que se nos fue un hombre bueno y un hombre sabio. Un hombre poeta y un hombre comprometido; y un hombre constructor de sueños y realidades terrenas.
Hoy, aunque mi hermana no me mandara a cambiar una de aquellas novelas que forjaron a muchos de mi generación y de la suya en sus hábitos lectores; hoy, decidí cumplir con un ritual entrañable. Elegir, entre muchos, muchos libros publicados, uno escrito por Mario Benedetti. Con la semblanza segura y firme de saber que ÉL estaba a mi lado ayudándome en la elección más certera para mi y en este momento.
Y fui a la librería del barrio y pregunté por libros del MAESTRO y me ofrecieron algunos, y de todos ellos me quedé con uno que no tenía, y por esta vez no me importó la portada, ni sus colores, ni tan siquiera el diseño.
Lo que más me importó es que Él iba a estar con su escritura y su alma dentro.
Gracias maestro por toda tu sensibilidad, por tus letras y por todo lo que nos has dejado como herencia. ¿Qué mejor homenaje podría hacerle una de tantas lectoras de toda su obra?










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jueves, 14 de mayo de 2009

Mayo florido.



Este mes de mayo me es más querido que ninguno.
Mayo es el despertar, la apertura al estímulo,
...el desentumecimiento.

Es el florecer y la expansión de colores,
ensanche de olores,
es el brotar de sarmientos,
es retoñar con las flores.

Mayo florido y mayo amigo.
Mayo amor, mayo camino.
Mayo templado, mayo moderado.
Mayo ilusión, mayo emotivo.

¡No hay mayo anodino!.

Un día de mayo
por un ventanal
entró la amistad
con tomillo limón
cercano a su lado,
de poleo bien cargado,
de mejorana cálida y quieta,
de menta una maceta,
de tomillo florido y encrespado,
de romero bien puesto
para hacer brillar el pelo,
de lavanda , la más perfumada,
de santolina, que es cosa fina
y la hierbabuena en una esquina...

Apareció la amistad engalanada
juntas y apretadas llenan una canasta,
y llegó haciendo la venia
con un bouquet de fragancia,
para tan digna ofrenda
no es necesaria licencia.

Me llegó mayo
y apareció por la puerta,
engalanando la amistad
como una enredadera
atesorando ese breve encuentro
envuelto en celofán
de naturaleza bella.

Este mes de mayo me es más querido que ninguno.

Mes de mayo, florido, templado y esteta .
Como un toro manso que espera,
tranquilo, paciente ... a veces alerta.
Como un toro manso de mirada directa,
hasta que alguien viene y lo despierta.

Un año en el mes de mayo,
un año cargado de brisas, de lluvias
de brumas..., de alguna tormenta.

Con un rosal y cinco soles
ha tocado a mi puerta.

Mayo,
mes de mayo ,
a todas las flores,
mantiene mimadas, cuidadas
y abiertas.










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jueves, 7 de mayo de 2009

De corazón a corazón






" O meu único desejo é conversar. Conversar com alguém que ainda sabe sorrir" (José Manuel Suraiva)
Y yo añadiría además que no hay nada mejor que conversar, sonreir, compartir, querer... y cantar.
Todavía tengo el sabor dulce y delicado de las dos actuaciones que tuvimos en Portugal. Portugal, un país encantador en dónde la naturaleza no ha perdido esplendor y en dónde sus gentes no escatiman sonrisas, ternura, cariño, buena semblanza y amor… mucho amor.
Fuimos bien agasajados, como bien convidados. El convite, que ellos llaman, se convirtió en una gran fiesta familiar dispuesta para disfrutar y para forjar, más si cabe, los buenos lazos de amistad y de armonía que ya habíamos establecido con su primera visita a Tenerife con motivo del XV Encuentro del Festival CARPE DIEM.
CARPE DIEM (Portugal), CARPE DIEM ( España); y de ahí Carpe Diem (Corroios), Carpe Diem (La Laguna)


Un encuentro que, si bien no fue casual, si que tuvo su casuística a través de Internet, ya que gracias a la curiosidad de una compañera de nuestro coro CARPE DIEM (Islas Canarias), se propició el enlace y después el contacto entre ambos coros.
Y decir coro es decir ensayo, y decir ensayo es pensar en cantar, y pensar en cantar es tener “la garganta ronca de gritar sobre los mares” unas veces si y otras tal vez, día a día, semana a semana, mes a mes, año tras año...Y cuando la garganta aprieta puede ser por cantar, por ahogo, por resfrío, por llanto, por risa, por charla… por eso y también por mucho más. Pero siempre y cantando:
CARPE DIEM.
Así de sencillo y así de bello fue nuestro encuentro y nuestra estancia en Portugal. El agasajo fue sentido y de corazón, las palabras del director de Carpe Diem de Corroios fueron emotivas y, en su comunicación, estuvieron contínuamente jugando a salir y a esconderse, a regalar y a obsequiar; haciéndonos partícipes de toda su carga afectiva a todos los presentes, tanto en Caparica como en Corroios.

Decir que la fiesta de fados que organizaron para nuestro disfrute, estuvo a la altura de cualquier fiesta que se pueda ofrecer en cualquier sala o encuentro de Lisboa, o en cualquier lugar turístico de afamado renombre, es quedarme corta. Fue una fiesta anunciada y preparada con todo el mismo amor y la ilusión que ponen los padres cuando desean y quieren ver disfrutar a sus hijos celebrándoles su cumpleaños. Guardando las sorpresas para el término de la velada. Esperando ansiosos poder ofrecer el más alto grado de cantos salidos desde el corazón. Hubo fuerza, finura, delicadeza y garra. Voces distintas en estilos distintos.
Fadistas femeninos y masculinos se dieron cita en aquella noche de despedida, que cantaron con el alma, con toda su expresión y energía para ofrecernos lo mejor de su canto y también de su espíritu. Una mención especial debo hacer para la joven fadista Diana que, con una voz prometedora, va hacia un éxito seguro en un futuro no muy lejano. También me emocionó Rita, la tímida rockera, que apuntó muy alto con su genuina voz y su guitarra. Vibramos, nos deleitamos y recibimos las palabras del presidente de "La casa do Povo" en Corroios, como uno de los mejores y más entrañables regalos que van directos al corazón. Con un portugués claro, desgranado en el timbre, lento en su pronunciación, bien entendido y paralelo en similitudes al castellano. Acompasado, a su vez, por la auténtica gesticulación de unas manos rotundas y afianzadas. Así pudimos embriagarnos todos los alli presentes, no tanto del caldo que nos ofrecieron gratamente y que, dicho sea de paso, estaba exquisito; sino más bien ante tanto desprendimiento de cariño, afecto, gratificación y amor… mucho amor.

No se escatimaron gestos de generosidad, ni de compartir, ni de obsequios a través del canto y la canción; la música y la vibración; la armonía y la unión; la sensibilidad y la dedicación.
Ya nos lo decía Carlos, uno de los guitarristas y estupendo cantante cercano a la voz de la canción protesta, cuando de regreso a nuestro hotel nos llevó en su taxi: “La música une a cualquiera, la música hace que uno cambie si uno está maguado o si uno tiene una pena. Con la música, ésta desaparece y las cosas se ven de distinta manera. La música nos lleva a todas partes y está en todas partes"; así se expresaba en un portugués cercano al español. Y muchos han sido los que lo han aseverado desde tiempo inmemorial: “la música es el lenguaje universal”. No hay condición, país, raza, género... etc que se imponga a la alta escala musical, porque la música nos envuelve y nos transforma. La música hace que, en un momento de alta frecuencia vibratoria, los corazones vibren al unísono de tal manera que de corazón a corazón se experimente el do re mi fa sol la si como un auténtico bombeo musical, tendente a enlazar auténticos y amables corazones con auténticas y diáfanas notas musicales.


En consecuencia dimos las gracias con lo mejor que sabemos hacer. Con un TE QUIERO de Mario Benedetti percibiendo que nuestros corazones estaban henchidos de felicidad y repletos de agradecimiento. A punto de desbordarse. Sabiendo que así, y de corazón a corazón, cantamos, vibramos, nos enternecimos y con un simple "Te quiero", también lloramos.
Y por siempre quedará en el recuerdo y más en el alma de la persona que suscribe, el "Te quiero" como una de las palabras más emblemáticas, entrañables y más bellas de cuántas pueda el ser humano emplear. Nunca he escatimado ni su desarrollo, ni su empleo. Por todo ello mi especial "Te quiero" particular a cuántos me rodearon, me rodean y me siguen rodeando allí y aquí.
Por cierto si lo quieren oir de una forma magistral no duden en pinchar en
http://www.corocarpediem.com/principal.htm Les aseguro que no se arrepentirán y caerán en un cierto embeleso. Es más, volverán y se regocijarán.













Mapa Do Coração - Ana Moura


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jueves, 23 de abril de 2009

miércoles, 15 de abril de 2009

A nadie le amarga un dulce



Hace unos días recibí un premio. El premio " Entrega, constancia y corazón". Viene de parte del Colegio Guayonge http://www.colegioguayonge.blogspot.com/ Debo reconocer que no lo esperaba porque creo no haber hecho méritos para ello. Pero ¡es tan agradable recibir un regalo!. Por ello quiero agradecer al Colegio Guayonge (Tacoronte), y en especial a Mary con quién compartí profesión durante una temporada, además de algunos ideales; este bonito y afectuoso detalle.
Por mi parte le pasaré este premio al blog de Alicia http://www.sinkuenta.blogspot.com/
También al blog de Adormidera http://www.vivenciasydeliciasculinarias.blogspot.com/
y al blog de Ana http://www.sopadecangrejo.canalblog.com/

Y como a nadie le amarga un dulce... pues lo saborearé siempre.

Y por siempre gracias.


Las reglas son las siguientes:
1. Exponerlo en el blog mencionado.
2. Entregarlo al menos a cinco blogs que consideres merecedores de cumplir con
el eslógan del premio.
3. Comentarlo mediante comentario a los blogs premiados.







Gracias A La Vida - Ima


El Colibrí - Los Sabandeños, Soledad Bravo & Mercedes Sosa

miércoles, 8 de abril de 2009

Mirar desde las alturas

Nunca he mirado tanto hacia arriba como cuando de noche me place ver la luna, o las estrellas, o el firmamento. Tan inmenso, tan espectacular, tan lleno. Pareciera que uno se acurruca bajo una cúpula que puede abrazarnos, protegernos; pero a la vez sentirlo algo frío, distante, lejano…
Hoy he mirado hacia el cielo en el preciso momento en que sentí sus ojos, desde lo alto, clavarse en mi cabeza, pasar por mi cuello y recorrer mi cuerpo. Allí, en lo más alto de su altura, le vi cernerse como si intentara alcanzar alguna presa, casi por instinto, olfativamente. Aunque en este caso, más bien, visualmente. Llevaría allí más de lo que podría contabilizar y, sin embargo, sentí por momentos que sus ojos sobrevolaban para llegar hasta mi cráneo, allá a lo lejos planeando sobre mi.
Alcé la vista, haciendo una parada en las tareas que había decidido organizar: plantar alguna lechuga, col o azafrán; pretendiendo localizar por los alrededores algún pequeño animal, lagarto o pequeño ratoncillo campestre. Sin embargo, la tranquilidad me siguió acompañando a lo largo de toda la jornada. Algún piar de un curioso pájaro que acompañaba a un mirlo que, entre intrépido y nervioso, se atrevió a acercarse a mí curioseando mis andanzas.

El ladrido de un perro en la lejanía me hizo notar que existía, al tiempo que conseguía amansar mis pensamientos al ritmo de su acompasada voz.


Le vi allí, parado en el aire, empericosado en lo más alto y cernido en su movimiento espectacular. Estaba suspendido en la bóveda celeste, cuál cometa multicolor, haciendo algún tipo de cabriola. Y no sé si, ayudado por el aire que nos envolvía ligeramente, lo empujaba a dar algún que otro bandazo.
Su cabeza permanecía quieta, estática, mientras que su cuerpo y su cola recobraban el movimiento ancestral de innumerables repeticiones a lo largo de toda su vida. Cuando en un momento particular de esta danza, localiza desde su vuelo a su presa, se lanza en picado siendo su acierto certero, impactante y rápido puesto que su caída es casi vertical, girando un poco ladeado y oblicuo.
Una vez que ha depositado sus brillantes e intensos ojos sobre su presa, ésta no podrá escapar de su insensatez o inexperiencia. Inmediatamente “le echará sus garras”. Mientras, su presa será víctima de una habilidad que jamás había experimentado y que, por lo certero del ataque, no volverá a experimentar. O sea, no escapará del impacto del ave rapaz.Y hablamos del cernícalo, gran aliado del agricultor, del hombre de campo.Y de la naturaleza al fin.


Aparece con su mirada altiva, gallarda, inteligente, movible en apenas décimas de segundos. De una agudeza visual superior a la del ser humano. Por lo visto, entre dos a cuatro veces más según la especie. Son los animales con la mayor calidad de imagen de todos. Cuando sobrevuelan una presa, la ven con más nitidez ya que tienen un sistema excepcional de enfoque, magnificando la imagen desde su altura. Algo así como si tuvieran un zoom, por el que son capaces de ver muchísimos más detalles que cualquier otro animal a la misma distancia. Aunque no se hace grande todo su campo visual, sino que centralizan la imagen pudiendo aumentar ese objeto de tamaño. Sabido esto, pienso que estas rapaces deben tener una experiencia sensorial muy distinta a la de los seres humanos, ya que su campo visual es mucho mayor.

Hoy, en su danza, me alegró la vista este cernícalo que durante varios minutos quiso ser mi compañero. Me oteó desde su altura, me observó, se acercó cautelosamente y pretendió vislumbrar algo que, era de suponer, él debía focalizar. Ésto es, alguna echadura de pollos o cría de algún pajarillo que yo habría tenido en algún lugar de los alrededores de la casa. Esta escena de la naturaleza, excepcional y magnífica, da cabida a alguna reflexión que de vez en cuando martillea en mis pensamientos.

Ese aletear con ímpetu y vigor, soberanamente; sabiéndose el rey de sus dominios en dónde mi corta vista de miope no puede ni podrá alcanzarlo, ni competir con él siquiera. Ese mirar altanero desde las alturas, en dónde yo no puedo tener un acercamiento, a menos que sea con algún binocular o aparato de aproximación. Ese otear, desde arriba, se me antoja como si de un descubrimiento total y completo de mi persona se hubiera llevado a efecto. Cómo si al planear sobre mi cabeza, me desnudara desde arriba y por dentro, incluso sin yo saberlo, sin quererlo y sin ser consciente. Como si al persistir su mirada sobre mi, yo me sintiera descubierta, delatada y al tiempo, desarmada y vulnerable ante su exploración, su enfoque y por último su puntual caída en picado.

Menos mal que no soy un pollo que camina despistado y candoroso a través del bucólico campo, y que nada o poco tiene de excepcional cuando pasa desapercibido y por consiguiente, algo camuflado entre la maleza. Que si no, estaría todo el santo día, como el descrito al inicio, intentando esquivar las miradas que se ciernen desde semejante altitud. Como si mi naturaleza me pidiera a gritos, observar siempre de frente y con una mirada cercana, calurosa, afectiva y empática. Nunca hostil, ni fría, ni envanecida; ni tan siquiera lejana que, de alguna manera, me produjera un cierto aturullamiento sin posibilidad de escapatoria.








Pajaro tilin - Quinteto contrapunto




Pajaro campana - ILLAPU




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