miércoles, 14 de julio de 2010

El Camino de Santiago: un sueño en papel.



                                                                                                                 Gráfico Tanci



Vemos los sueños como aquellas ilusiones y deseos de realizar algo. Algo que hemos pensado o que hemos creado en nuestra imaginación y que puede ser factible de ser conseguido. Y en ese deseo de conseguir algo, está  la energía subyacente de la confianza, de la seguridad, de la perseverancia  y del esfuerzo en lograrlo.
Otras veces, el sueño se crea y queda latiendo durante mucho tiempo a la espera de que, llegando tiempos mejores o más  oportunos, vuelva a presentarse para hacerse realidad.
Sin embargo, sin sueños o ilusiones no habría movimiento posible en el ser humano. Es el movimiento a la realización, o la esperanza o el anhelo de conseguir algo concreto, ilusionable y en definitiva posible y factible de concretar.
Así fue mi sueño cuando apenas era una adolescente. No existía internet, apenas limitadas revistas específicas de viajes y no me podía permitir un gasto monetario que no poseía, para realizar mi ilusión: hacer el Camino de Santiago.
Pude hacerme con mapas, algún que otro folleto que publicaba Información y Turismo  y algunos libros para realizar este itinerario donde, al más puro estilo virtual y con un enorme cargamento de ingenua creatividad, diseñé a mi imagen un  camino personal y  por etapas. Simple, cómodo e ilusorio creé en mi mente lo que paso a copiar por tramos. Ninguna complicación en la creación y puesta a punto para su ejecución, dado que  en la mente todo se hacía fácil y llanamente.
Aviso al lector que durante todas las etapas de mi camino  no hubo contratiempos, no hubo percances y, a lo más que dedicamos nuestro tiempo fue a recorrer las carreteras y caminos, kilómetro tras kilómetro y  que, a modo muy elemental, enlazaban cada uno de los puntos por los que pasaba la ruta elegida  y que, seguía a pies juntillas el mismo que me dictaban los libros. Muchas veces la imaginación viene a sustituir las posibles carencias y, en este caso la ilusión de un sueño imaginado se cumplió en principio sobre papel y luego hecho realidad. Aunque tardó un poco...
Eso sí, la comida, la arquitectura y las bellezas naturales eran los focos en los que mi pensamiento se centró, tal era el afán de conocer otros mundos, otras vivencias. Este modus vivendi diario acreditaba la realización de mi viaje imaginario, en el que no cabía nada que llegara a ser contraproducente. Algo así como un viaje tejido entre algodones.
Así pues, el pasado año se me cumplió ese sueño de manera real y palpable. Conjuntamente con otros amigos que, por la razón personal de cada uno, también tenían en mente llevar a cabo este proyecto en la realización de su camino. Tuvimos risas, compartir de pareceres, juegos, alegría, música, comida, cansancio, reflexiones y, por supuesto, pequeños contratiempos que, aunados, no fueron tales, más bien enseñanzas-aprendizajes; como la vida misma.
Este año 2010 es el Año Santo Compostelano. Me hubiera gustado haber completado parte del recorrido del Camino que no terminé el pasado año. Mi sueño sigue en pie. Mientras tanto sigo ilusionándome  porque, aunque sé que mi sueño tardó en llegar, sin embargo, fue reconfortante  hacer efectiva de nuevo una ilusión palpitante, al tiempo que la motivación para nuevos caminos estaba echada. Y, aumentando, si se quiere, un poquito más mi felicidad personal, conjuntamente con la de los demás que compartieron esta experiencia. Al fin y al cabo de eso se trataba, de ser un poquito más felices haciendo realidad unos sueños que fueron creados sin más pretensión que la de elaborar pequeños y pueriles proyectos de vida e ilusión.
No espere el lector encontrar algo que vaya más allá de un simple diseño de viaje por trayectos, simples dibujos de mi cosecha y  muchos kilómetros empatados que, sumados unos con otros, hicieron la precisión del recorrido en coche punto por punto hasta completar la llegada a Santiago de Compostela. Por lo tanto incito al lector a que lo lea desde la más absoluta simpleza,  como si del juego de la Oca se tratara, caminando hacia adelante y como una iniciación al auténtico camino personal; en este caso el camino interior de vida y experiencia por un lado y, por otro, camino en el logro y consecución de las etapas.


Nota: La máquina de escribir empleada fue una Olimpia, pero el carrete estaba algo gastado. Las siguientes publicaciones estarán más legibles.









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10 comentarios:

Isabel Martínez dijo...

Me gusta que la gente cumpla sus sueños y me agrada muchísimo que tú hicieras el ansiado Camino de Santiago.
Los dibujos que traes son fantásticos. ¡Menudo Puente de la Reina!
He ampliado la foto, he leído y hasta casi lo he vivido un poco.
Tu sueño de papel es una maravilla.
Besos, querida Tanci.

tanci dijo...

Isabel, que bonito comentario añades a mi publicación. Gracias. Tuviste hasta la calma de ampliarlo para leer lo que yo sé que no está en las debidas condiciones. Y eso,me ha enternecido. El pasado año hice parte del recorrido, en realidad desde el Cebrero. Pero fue una experiencia grata. Al haberlo realizado por estas fechas, lo recuerdo más todavía. Yahora es como un nuevo viaje "virtual". Me alegra que te haya gustado. Te envío un abrazo que parte desde este Atlántico.

Conchi dijo...

Cuántos sueños se nos quedan en el papel, Tanci. Pero cuánto disfrutamos mientras dibujamos esos sueños.
Me alegro que pudieras llevar a la realidad parte del tuyo. El año 2010 aún no ha terminado, así que a lo mejor puedes terminar el camino.
Gracias por compartir tu experiencia. El dibujo del puente me ha encantado.
Un abrazo
Conchi

tanci dijo...

Querida Conchi, me alegra verte por los alrededores. Este año no ha terminado, es cierto pero probablemente la ruta se hará próximamente. A veces los sueños son los que dan razón para seguir. Y cuando han sido plasmados en papel parecen tan auténticos como si hubieran sucedido.Me alegra que te haya gustado el puente, un esbozo de unión. Gracias por tu visita. Un beso grande.

Alicia dijo...

Aquel sueño en papel y escrito a máquina ya se había realizado cuando el año pasado volviste a recorrer el camino en otro plano de experiencia... pero, la fantasía ya te había llevado allí, aunque tú entonces no lo supieras. Me ha gustado tu relato de los dos caminos realizados. Un abrazo real

virgi dijo...

Y yo me alegro de que nos ofrezcas tus sueños. Te ha quedado muy bien, al ampliarlo se lee mejor. Parece de veras que lo viviste en ese momento.
Se nota que eres muy organizada, minuciosa y que le pones mucha ilusión a lo que te interesa.
Me gusta, sí, sí.
Espero los próximos capítulos.
Un abrazo de caminante.

tanci dijo...

Alicia, todo tan real y más cuando lo verificas. Y no sales de tu asombro y piensas que si todo se consiguiera así de fácil con el mero pensamiento o tan sólo transcribiéndolo... no sé . A veces da que pensar. Pero lo cierto es que en ambos casos me lo pasé muy bien. Y de eso se trataba. Te mando un abrazo y mientars espero tus buenas nuevas. ;-)

tanci dijo...

Je,Je Virgi, al final me he decidido. Aquí está mi camino por entregas. Eso si, tan simple como que no habia atajos ni recodos en todo él. Diríase que el camino a través de la península resultaba tan simple como la línea que tracé en el mapa al inicio.Luego la vida coge muchos vericuetos...
Me alegra que lo hayas aumentado porque en realidad esta primera página quedó muy borrosa. Las demás estarán mejores.
Un fuerte abrazo

mónica dijo...

Querida Tanci, ¡gracias por compatir ese bonito sueño hecho relidad! ¡Seguro que con la imaginación disfrutaste tanto como recorriendo a pié el camino! Es como si hubieses realizado el camino doblemente! Un abrazo fuerte, que pases un buen fin de semana.

tanci dijo...

Hola Mónica, la verdad es que así fue. Desde luego a unos cuántos años vista, pero doblemente. Y son tantos los motivos por los que se realiza el Camino que es asombroso. También te deseo un buen fin de semana. Tu visita siempre me alegra, gracias. Espero que estés bien. Un fuerte abrazo.