Parecía no abastecerse nunca ¿Qué había un suculento potaje de judías pintas? Él probaba del caldero ¿Qué una buena cazuela de pescado era lo que ese día la abuela había apartado del fuego? Él quitaba la tapa y se las arreglaba para comer algo. Una vez, la abuela colgó una sama de pescado salado de un clavo que estaba pegado a la pared. No sé cómo se las ingenió, a semejante altura, para arrancarle un buen cacho. A lo último que se atrevió fue a volcar la cafetera para sorber el buche de café que quedaba en el fondo. No respetaba ni olla, ni lugar, ni suculencia.
Por aquella Navidad andaba la abuela preocupada porque el guiso llegara íntegro a la mesa. Lo acechaba cada vez que podía, pero en un descuido lo vio caminando a gatas con algo en sus fauces escabulléndose astutamente hasta la huerta. Sigiloso él. Sigilosa la abuela que no dudó en coger un tronco de brezo propinándole un firme estacazo, dejándole tieso al momento.
En la Nochebuena todos participaron de la alegría del festín menos el gato pardo que fue el primero en destapar la olla y probar el baifito en salmorejo.

18 comentarios:
Pagó cara su osadía, él, que hacía lo que su condición le pidió.
Jajaja, Tanci, qué cuento más simpático. Lo que más me ha gustado ha sido esa abuela llena de determinación y arrojo. Será porque me ha recordado a la mía, una mujer que no se achicaba ante nada.
Antes de que se me olvide quiero darte las gracias por la música tan hermosa que siempre nos ofreces. Es una gozada escucharla.
Un abrazo enorme y mis mejores deseos para ti en este 2013 inminente.
Muchas Felicidades Tanci.
Un abrazo fuerte y ¡¡FELIZ AÑO!!
¡Qué espabilado el gato pardo!
Me encantó la historia, Tanci.
Un abrazo muy grande y cariños cercanos, amiga.
Ya te leí en ENTC y me encantó porque era como si viera toda la escena.
Querida Tanci, muchos besos y un 2013 lo mejor posible, dentro de las posibilidades posibles.
:D:D:D
Hola, Tanci.
Muy listo era ese gato, para el no podía faltar un buen manjar en navidades. Bonito cuento Tanci.
Te deseo lo mejor para este año recién estrenado.
¡FELIZ 2013!
Un abrazo.
Rosa.
No quería esperar a las sobras, el muy sabido. Feliz año, con mucha salud ramblera.
Astucia, determinación y atrevimiento: mezcla perfecta para la fechoría. Pero hay una vez en que algo falla y se termina la suerte.
Suerte y cuanto desees para 2013.
María Jesús, tal vez si lo llega a pensar no lo hubiera hecho. Pero era más condición de gato, es cierto. Gracias por venir. Un abrazo.
Isabel, las abuelas, siempre tan entrañables y sabias. Me alegra que te haya gustado este pequeño relato. Si, en tobo algo jocoso ante la navidad y estos días. Y en cuánto la música, intento compartir algo que de alguna manera vaya en consonancia con lo que escribo, o con el momento, o bien porque alguna en especial me atrapa particularmente. En este caso es que tengo un disco de este coro y me cautiva también.Espero que todo vaya marchando bien. Y que este año siga con muchos sueños hechos realidad. Un abrazo, amiga.
Rosario, muchas gracias por tu visita. También para este año te deseo toda la felicidad y lo mejor para que puedas disfrutarla. Abrazos.
Querida Juglar, no sé por qué pero parece que los gatos pardos son un poco más traviesos que los otros de pelaje más claro... Cuestión de apreciación simplemente. ;-) Gracias por tu visita. Cariños también para ti.
Mi querida Virgi. Que este año que estamos estrenando también llegue con muchos parabienes. Hacerlo lo mejor que podamos depende de nosotros. Así que se intentará. La historia del gato y la abuela pone una sonrisa en los labios. Más que nada porque se convirtió en buscador de ruidos. ;-) La abuela tuvo que elegir para sobrevivir. Un abrazo.
Rosa te deseo lo mejor para este 2013. Agradezco siempre tu visita junto con tus palabras. Espero que el gato no haya creado escuela y siguieran otros sus mismas hazañas... je, je. Te envío un abrazo.
Hola Ignoto. Primero que nada darte la bienvenida a mi espacio. Este gato traía a la abuela por la calle de la amargura. Creo que se acechaban mutuamente y el muy felino era sigiloso en su actuar. Esperaba a que no hubiera nadie por los alrededores de la cocina.Que este nuevo año que comenzamos, venga cargado de proyectos y alegrías para tí. Un saludo.
Je, je Demián esos tres ingredientes que apuntas hicieron su efecto por mucho tiempo. Hasta que la abuela se cansó. O el gato o las ollas contínuamente destapadas y derramadas. No quedaba otra opción. Simple supervivencia.Te deseo lo mejor para este nuevo año que empieza a caminar. Veremos el desarrollo de este 2013. Un abrazo.
Jajaja, Tanci...no te leía desde el año pasado y este pequeño cuento de Navidad me ha resultado muy entretenido y fácil de leer.
Un abrazo en este día 8 de Enero y espero que estés fenomenal y que muy pronto vuelva a leerte.
Hola Laura. Muchas gracias por tu visita y tus buenos deseos. También me hizo reir cuando lo escribía. Je,je. Seguimos en este año intentando que prevalezca el alma.Tú bien sabes de eso. Un abrazo.
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